Sugerencias
De Movil Film Fest
Glosario de términos que conviene saber para hacer un buen cortometraje
Tabla de contenidos |
Fase Previa:
Idea:
Piensa en algo sencillo. Cualquier cosa que te haya pasado, que recuerdes, que sueñes o que te cuenten. Una anécdota, una situación, un sentimiento que te apetezca transmitir. Prácticamente todo es susceptible de ser narrado. Que la ficción supere a la realidad depende de lo que la utilices. Si lo prefieres, inspírate en algo verídico, las noticias están llenas de propuestas. Cada minuto que vives, al ir a la compra, el ascensor, el autobús, los bares, una conversación que oyes en la mesa de al lado. Todo puede ser el germen para contar una historia, que al fin y al cabo es de lo que se trata.
Al exponer tu idea, procura que sea clara, concisa, concreta. Pariendo de ahí podrás desarrollar toda la trama, por breve que sea.
Guión:
El guión plantea las acciones y las desarrolla en un cierto orden. Incluirá la descripción de los decorados de cada secuencia con mayor o menor detalle en función de su importancia para lo que en ellos suceda. Además, una de las partes más importantes ha de ser abordada en esta fase, la escritura de los diálogos. Procura que sean naturales, no redundantes con la acción y la imagen, originales y que creen ritmo. Haz que lo que cada personaje diga sirva también para dotarlo de un cierto carácter. No todo el mundo habla igual en función de su edad, su procedencia geográfica o su posición social y cultural. A veces es conveniente crearle todo un pasado (back up) al personaje para que se comporte de manera coherente consigo mismo.
Al escribir u guión hay que ofrecer un principio que capte la atención. El final ha de ser interesante y atractivo. Puede ser sorprendente, pero no contradictorio con el resto de la historia, tiene que ser inesperado pero posible. El resto, el núcleo de la historia, debe contener lo principal de la idea y desarrollarlo a través de las acciones y situaciones, manteniendo siemrpe el interés y el ritmo para capturar al espectador y no soltarlo hasta el final.
Rodaje o grabación:
Director, directora:
Responsable final de la obra audiovisual. Su personalidad, su estilo, su sello, deben impregnar toda la narración. Decide los planos en una fase previa al rodaje. La posición de la cámara y el tamaño del encuadre, los movimientos, las angulaciones, etc. se harán en función de lo que se quiera transmitir, del ritmo que se busque y del tono general que se quiera dar a la obra. Debe trabajar con los actores en los ensayos y hasta el último momento, en cada toma, corrigiendo posibles defectos. El director debe saber delegar en su ayudante y en otros puestos que le liberan de su carga permitiéndole centrarse en el proceso creativo con los actores y el encuadre. Intentar controlarlo todo es un error que hace todo más difícil.
Iluminación:
A través de las sombras y las zonas que más luz reciban, de los claroscuros, los contrluces,etc. la obra adquiere unn enorme poder expresivo. No sólo se cuenta la historia pos las acciones y lo que los personajes digan, la luz creará ambientes que tendrán su significado y que transmitirán sensaciones al espectador.
Es importante decidir si se busca una iluminación naturalista o realista, o si por el contrario se quiere conseguir algo más efectista. La opción elegida no será nuncaneutra y de ella dependerá el resultado final de la imagen.
Se puede dar una dominanate de color azul, rojo, naranja, etc. Cada opción cromática tiene sus connotaciones. El azul es más frío, el naranja cálido, el rojo puede significar pasión por un lado y sangre por otro. Así con todos los colores.
Dependiendo de si es blanco y negro o no, se iluminará de un modo u otro pensando siempre en lo que se quiere conseguir. Otro elemento importante es el uso de luces directas, luces duras, luces difusas, etc. buscando un mayor o menor contraste. Con un material mínimo se pueden lograr efectos muy interesantes, se trata de experimentar.
Plano secuencia:
En ocasiones, una secuencia entera se cuenta con un solo plano, sin cortes. Para usar esta técnica, hay que pensar muy bien qué es lo que se va a hacer. Es similar a diseñar una coreografía en que cada personaje y cada miembro del equipo técnico debe saber en todo momento dónde tiene que estar, qué debe hacer y qué decir.
Se hacen ensayos y se fijan marcas en el suelo o en el decorado para los actores, para el cámara, para el sonido, etc.
Hay mucho que decir sobre este tipo de planos. Los hay con mucho movimientos de cámara y de personajes y también aquellos estáticos que se basan sólo en el uso de la profundidad para contar lo que esta sucediendo.
Suele usarse para garantizar la continuidad espacio temporal, pero en cuanto se empieza a practicar se percibe lo fácil que es trucar ciertos elementos para dar esa impresión. Un ejemplo, cortar con la cámara sin moverse y sin personajes en imagen, y al volver a grabar y mover la cámara o parecer personajes se ha modificado decorado, época, uno de ellos ha envejecido, etc. Hay muchas más posibilidades. Nada mejor que experimentar…
Sonido:
El sonido en cualquier obra audiovisual es de vital importancia. Un guión con unos diálogos ricos y fluidos se echará a perder sin una buena calidad de sonido.
Se debe captar del mejor modo posible. El uso de perchas (o pértigas) para colocar el micrófono sobre los actores, lo más ceca posible, es el método más extendido. También se camuflan a veces en el decorado (mesas, floreros, lámparas, etc. o se usan micros “de corbata” en la ropa de los personajes.
Si el resultado no es satisfactorio, se puede doblar el diálogo, pero no es tan fácil como parece.
Respecto a los ruidos de fondo, es importante que el diálogo esté lo más limpio posible y por otra parte se graben, independientemente de la imágenes, ruidos, sonidos (puertas, coches, aviones, pasos, alguien haciendo algo en otra habitación, etc.) que en montaje se acoplarán al vídeo y completarán la sensación de realidad. A estos sonidos se les suele llamar “wild track”.
Tras el rodaje:
Montaje:
Una vez terminado todo el proceso de captar imágenes llega la fase de montaje. Una vez visionados todos los planos, se eligen aquellos que se van a utilizar y que en principio aparecerán en la obra final. El montaje consiste en la colocación de los planos según un cierto orden y dándoles una determinada duración. Orden y duración. Además, hay que tener en cuenta que al poner dos planos juntos pueden significar una cosa que ninguno de los dos proponía por sí mismo (EJ: un rostro humano y un plato de sopa seguidos pueden dar una sensación de hambre. Una fachada de un edificio y una persona en un salón indica que ese salón esta en dicho edificio, etc…). A esto se le suele llamar yuxtaposición de planos, pero lo realmente importante es que dos, tres, cuatro más planos pueden crear una nueva sensación. Con todos estos elementos, se montará la película en función de lo cómo se quiera contar la historia rodada. Un último apunte sobre el montaje. Es responsable en gran parte del ritmo de la película. La duración de cada plano y su tamaño (plano general, primer plano, etc.) ayudan a crear el ritmo que se busque. Muy importante.
Postproducción:
Incluye todos los procesos de retoque de la imagen, efectos especiales, retoque de sonidos, etc. que se realizan sobre la película antes de darla por terminada y lista para presentar. Actualmente, los sistemas on line permiten una gran libertad en este sentido en cualquier ordenador personal. Darle un acabado a la obra, cerrarla corrigiendo defectos y añadiendo cualquier efecto o detalle es siempre signo de un trabajo bien terminado y apto para su estreno.
Música:
Además del montaje otros elementos como los movimientos de los personajes o los diálogos ayudan a construir el ritmo de la película. Sobre todos ellos destaca la música, que muchas veces camufla incluso una obra con deficiencias en este sentido. Elegir la música correcta, superando los problemas de derechos de autor, es muy importante. Se puede pedir a un compositor que se encargue de crear una música de fondo adecuada a las imágenes, al montaje y a lo que el guión pretendía transmitir. Además, se pueden incluir canciones ya existentes para crear ciertas sensaciones en el espectador que las identifique. Un caso especial es lo que los teóricos llaman con el nombre de “música diegética”, que no es otra cosa que aquella que surge de una fuente que aparece en imagen. Una persona o varias tocando instrumentos, una radio, tocadiscos, lector de CD emitiendo música, alguien cantando, etc. dan al elemento musical mucha más cercanía. Es una sensación más parecida al directo. En estos casos, la música suele grabarse por separado y en el montaje se añade. En la toma de imágenes no se tiene por que incluir, sobre todo si perjudica a otros ruidos o diálogos.
esta sección se la debemos a la amable colaboración de Luís Yrache Jiménez
